Pedidos QR en mesa para cafeterías
Los pedidos QR para cafeterías permiten que quien está sentado pida café, tarta o brunch desde la mesa escaneando un código QR, sin app. Tamaños, tipos de leche y cargas extra son opciones sencillas, el pedido aparece en una pantalla tras el mostrador y se lleva y cobra en la mesa. A la mayoría les basta el plan Standard.
Datos clave
- Se pide desde la mesa con la cámara del móvil: sin app ni registro
- Tamaños de café, tipos de leche y cargas extra configurados una vez como opciones compartidas
- Los pedidos aparecen con aviso sonoro en una pantalla tras el mostrador
- Los 14 alérgenos oficiales del Reino Unido y etiquetas vegano, vegetariano y sin gluten
- Plan Standard £69/mes: hasta 20 mesas y una pantalla
- Montaje de carta opcional desde £49
¿Cómo funcionan los pedidos QR en una cafetería?
Cada mesa tiene una tarjetita con su código QR. El cliente se sienta, lo escanea con la cámara del móvil y pide desde la carta en el navegador: un flat white grande con avena, una tetera, un trozo de bizcocho de plátano, huevos escalfados sobre pan de masa madre. Puede añadir una nota como «muy caliente» o «tarta para compartir, dos tenedores» y su nombre, y enviarlo.
El pedido aparece en una pantalla tras el mostrador con un aviso sonoro y el nombre de la mesa. Quien está en la cafetera lo prepara, lo marca como Listo y se lleva a la mesa con el datáfono. Se paga en la mesa con tarjeta, contactless o en efectivo. Sin app, sin cuentas, nada que explicar.
La pantalla es una simple página web, así que una tablet vieja apoyada junto a la cafetera es suficiente.
Cuando sois dos y la cola llega a la puerta
La mayoría de cafeterías funcionan con un equipo pequeño. Un sábado por la mañana puede ser una persona en la cafetera y otra en la caja, la cocina y las mesas a la vez. La cola del mostrador mezcla pedidos para llevar con gente que ya ha cogido mesa, ha dejado el abrigo en la silla y ahora espera de pie para pedir.
Con el QR, ese segundo grupo pide sin hacer cola. El mostrador queda para los pedidos para llevar, y quien está en la caja no se pasa cinco minutos tomando nota de un brunch mientras la fila crece. Cada comanda tiene un temporizador que se pone naranja a los cinco minutos y rosa a los diez, así que en pleno jaleo se ve enseguida qué mesa lleva más tiempo esperando.
También resuelve el segundo pedido. Quien quiere otro café o un bollo al cabo de una hora lo pide desde su sitio en lugar de rondar el mostrador.
Tamaños de café, tipos de leche y cargas extra
Las cartas de café se multiplican enseguida: cuatro cafés en dos tamaños con cinco leches y extras opcionales serían decenas de líneas si los listaras uno a uno. En el panel los montas como opciones.
- Tamaños por bebida: normal y grande, o pequeño, mediano y grande, cada uno con su precio.
- Una lista de «Leches» compartida: entera, semidesnatada, avena, soja, almendra, creada una vez y asignada a todos los cafés y chocolates.
- Extras: carga extra, descafeinado, siropes, en otra lista compartida.
- Notas para todo lo demás: «más suave», «en taza grande», «templado para el peque».
Si a las once se acaban los rollos de canela, los marcas como agotados y nadie puede pedirlos hasta que los vuelvas a activar. La guía de puesta en marcha en 30 minutos explica cómo montarlo.
Brunch, tartas y alérgenos
En una cafetería se pregunta mucho por los alérgenos: quien toma leche de avena o soja, quien busca tarta sin gluten, padres que comprueban los frutos secos. Cada producto puede mostrar cualquiera de los 14 alérgenos oficiales del Reino Unido, además de etiquetas de vegano, vegetariano y sin gluten, para que el cliente lo mire antes de pedir en lugar de preguntar en el mostrador en plena hora punta. Mantén la información al día cuando cambie un proveedor o una receta; nuestra guía sobre alérgenos en cartas digitales explica cómo.
Para las tartas que se acaban, pon un stock opcional, por ejemplo ocho porciones de la de limón, y el producto se marca agotado solo al llegar a cero. Las ofertas de brunch, como un ejemplo de «café y bollo por £5», se calculan en el servidor para que siempre se cobren bien.
¿Pedir en el mostrador o en la mesa?
En muchas cafeterías la respuesta es las dos cosas. Quien se lo lleva sigue pidiendo en el mostrador como siempre. Quien se sienta pide desde la mesa. No hace falta quitar el mostrador ni cambiar las costumbres de los habituales; basta con poner los QR en las mesas y una frase corta en cada tarjeta, como «¿Te quedas? Pide desde aquí».
Si tu cafetería sirve alcohol, las comandas con alcohol muestran «Check ID» en la pantalla para que el equipo compruebe la edad antes de servir. Para comparar las opciones, mira pedidos QR frente a servicio en mesa.
¿Cuánto cuesta para una cafetería?
A la mayoría de cafeterías les basta el plan Standard por £69 al mes: hasta 20 mesas y una pantalla, con contrato renovable de 12 meses y pago mensual. Si prefieres no montar la carta tú, lo hacemos nosotros con un pago único: £49 solo bebidas, o £69 bebidas con picoteo y guarniciones, que cubre la mayoría de cartas de cafetería. Tus propios colores, logotipo y tipografía son un extra opcional de £20 al mes. Todos los detalles en la página de precios.
Preguntas
¿Los clientes necesitan una app para pedir?
No. Escanean el QR de su mesa con la cámara del móvil y la carta se abre en el navegador, sin crear cuenta.
¿Puedo seguir tomando pedidos en el mostrador?
Sí. La mayoría de cafeterías mantienen el mostrador para los pedidos para llevar y para quien lo prefiera, y usan el QR para quien se queda sentado.
¿Cómo configuro los tipos de leche y los tamaños?
Da a cada bebida sus tamaños y precios, y crea una lista de leches compartida una sola vez para asignarla a todos los cafés. Los cambios en la lista se aplican en todas partes.
¿El plan Standard basta para una cafetería pequeña?
Normalmente sí. Cubre hasta 20 mesas y una pantalla por £69 al mes, con contrato renovable de 12 meses.
¿Cómo pagan los clientes?
En la mesa. El equipo lleva el pedido con el datáfono y se paga con tarjeta, contactless o en efectivo. El pago desde el móvil llegará próximamente.
¿Y si se acaba una tarta?
La marcas como agotada con un toque y no se puede pedir. Para las tartas también puedes poner un stock, y el producto se marca agotado solo al llegar a cero.